domingo, 1 de mayo de 2011

Exterior 02



Feria del Libro de Valladolid. De nuevo con Javier Zabala y Mauro Evangelista, y Michela. No los veía desde el verano en Macerata. También con Gek Tessaro, a quien no conocía aún.

Damos una charla sobre Arte y Literatura, ese tipo de charlas de título demasiado  vago, donde cabe todo y, por tanto, es más difícil afinar y afilar la anécdota, el detalle, la metáfora, que es lo que yo creo que funciona en estos encuentros. Zabala pasa los hermosos dibujos de desnudos que ha hecho para el cuento de Chéjov y nos demuestra cómo diferentes pintores e ilustradores se han ido robando llaves, sombreros y perfumes de la amante los unos a los otros; Mauro reflexiona en italiano sobre los engaños del arte moderno, y mientras, en la pantalla, sus delicadas ilustraciones van girando en un bucle de bufones, astronautas, pinochos y pianistas; yo doy unos cuantos puntos de vista sobre lo que significa trabajar con texto e imágenes  y sobre la reivindicación  del ilustrador como autor. El auditorio es un poco frío y un mucho variopinto: gente mayor que se ha metido en la carpa para sentarse un rato o porque se apuntan a todo, algunos padres con hijos que pensarían que íbamos a hacer algo infantil o que éramos cuentacuentos; unos pocos jóvenes con pinta de aprendiz de ilustradores. En fin, hoy los chistes no funcionan como otras veces y las palabras suenan un poco peñazo, me parece, que además nos hemos alargado demasiado. Al fondo, Gabriel Pacheco lo escucha todo desde su silencio azteca, inteligente y  sutil.

Gek Tessaro cierra la cosa con su asombroso espectáculo, un proyector de opacos y unos dibujos hechos sobre acetatos y agua. Dibuja con las dos manos a ritmo de jazz o detiene el tiempo en aguadas ondulantes  mientras suena algo chill out o un cántico sioux.

Cenamos cerca de las doce de la noche con Paco Roca, Miguel Ángel Martín, Antonio Altarriba y Jesús Moreno, que andaban también por allí dando charlas y firmando tebeos. Paco y Antonio están prácticamente en gira desde que recibieron el Premio Nacional. Después de cenar, a las tantas ya, los demás se van a tomar unas copas, pero ellos y yo estamos muy cansados y volvemos al hotel, dando un paseo y comentando lo bien que nos ha arropado a todos Begoña Orellana, esa persona implicada y apasionada que resulta fundamental para que estos saraos luzcan un poco. Antonio nos dice que el salón de desayunos del hotel es precioso. Luego, se da cuenta de que ese salón del que habla es el del hotel de Pamplona donde estuvo ayer.


2 comentarios:

Joaquín Aragón dijo...

Hola Pablo. Estube entre el público de vuestra conferencia,atraído por tu obra y la de Javier, me incluiré entre los aprendices de ilustrador de la primera fila,(pena que no hubiera tiempo de preguntas para que la cosa resultara mas cálida).
Participo en un blog estatal sobre el mundo del cuaderno,creado a raiz de los cursos del mismo nombre> "de vuelta con el cuaderno" y me gustaría mostrar en él alguno de los cuadernos que has colgado en tu blog, añadiendo un enlace al mismo.¿Puedo?
Me encantaría que dieras alguno de los talleres que se realizan en Valladolid todos los veranos,"Ilustratour", vienen de lo mejorcito.Un saludo, Joaquín Aragón

Pablo Auladell dijo...

Joaquín:
1. Sí, fue una pena porque una mesa redonda es para comentar cosas y debatir.

2. Ese blog de cuadernos lo he eliminado hace poco, porque lo incluiré todo en este nuevo y en Cuadernistas (ver enlace en columna de ídems). De todas formas, te podría proporcionar algunas imágenes de esos cuadernos, si quieres. Ya me dices. Un saludo y gracias por tu interés.