" -¿Y a ti? ¿A ti no te dice nada?
-Oh, ya lo creo. Yo escuché su voz siempre. Y me susurró el futuro una noche, durante la fiesta de fin de carrera... en aquella verbena junto al puerto. ¿Tú te acuerdas de aquel tío que iba a la clase de al lado y que se me parecía tanto? Aquella noche, danzaba borracho alrededor de una farola. Su alegría, su vitalidad, sus gestos desmesurados. Era como verme en un espejo haciendo lo que yo no hacía".




2 comentarios:
Los colirios hacen milagros, a juzgar por los trozos de hoy. Gracias por el comentario, ya por eso ha valido la pena hacer el blog. Un abrazo.
Muy buenas ilustraciones, he descubierto tu blog en un listado de ilustradores. Saludos
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