"Sólo mucho tiempo después supe el mote con el que nos conocían en aquella clase a la que apenas asistíamos. Pero, por aquellos días, yo entraba en el aula abrazado a mi carpeta decorada con fotos de Zeca Afonso y Paco Ibáñez, abrazado a aquella tabla de náufrago antes de haber navegado nada, abrazado a la convicción de que sólo podría salvarme de todo aquello si conseguía creer ciegamente en mí, abrazando aquella carpeta descuadernada como un corsario de guantes amarillos".
jueves 18 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




2 comentarios:
Esos colores oxidados y esas atmósferas sucias.... me encanta.
Meraviglioso :)
Ciao Pablo, a presto!!
Publicar un comentario en la entrada